Pampita se separó otra vez. 

¿Es motivo de noticia? Claro que no. 

Que una mujer sea noticia por los vaivenes de su vida sentimental y no por el éxito en su trabajo o por sus logros académicos es solo una muestra más de cómo los medios juegan para el equipo del patriarcado.

Pero lo que me motiva a escribir no es porqué se separó Pampita, sino cómo reaccionaron los hombres y sus aliadas en  las redes sociales, en relación a esta separación. 

Lo que más se leyó fué: “Si a Pampita la gorriaron, ya está gorda, relajá, largá la dieta”, palabras más, palabras menos. Seguido de un: “Con lo diosa que es Pampita, imaginate lo hincha bolas que és, que todos los tipos la cagan”.

El trasfondo de estos dos mensajes son terribles. El primero de ellos es la creencia de que la flacura te asegura la felicidad, cosa que -claramente- está visto que no. ¿Quién te dijo a vos que el flaco es más feliz que el gordo? ¿Quién te hizo creer que el gordo no merece la misma felicidad que un flaco? Los medios y la publicidad, que vive de generarte inseguridades para hacerte consumir productos o servicios que te ayuden a adelgazar y, como consecuencia a ser más feliz?

Y la segunda es que la culpa de que la traicionen es de ella, por hincha huevos. ¡Cuanta siniestralidad cabe en una oración! Si una pareja te engaña no es tu culpa. Si tan mal está con vos que termine la relación y punto. Te caga porque quiere o porque no te quiere, mejor dicho. Pero no es tu culpa. y ojo, porque con ese mismo argumento se justifica la violencia de género. “Te pegué porque me sacaste mis casillas”. Así que pensalo dos veces antes de hacer semejante afirmación.

Pobre Pampita. Todo gira en torno a su belleza. Todos sus fracasos amorosos son culpa de ella. Ya bastante tiene con su corazón roto que encima tiene que cargar con sus inseguridades.

Tampoco vamos a entrar a juzgar si Pampita elige bien o elige mal a sus parejas. 

Pampita hace lo que puede, como puede y por más que los medios la asciendan a diosa del olimpo es una mujer que tiene todo el derecho del mundo de enamorarse y de equivocarse. Dejenlá a ella y su dolor, cada uno hace lo que puede con su vida.

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Posted by:Lau Albertini

Periodista. Humorista. Feminista. Madre.

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